RUTA POR VALONSADERO

RUTA DE LAS PINTURAS RUPESTRES

A pocos kilómetros de Soria, las caprichosas formaciones rocosas del Monte Valonsadero son el lienzo en el que anónimos artistas del neolítico plasmaron, aprovechando el abrigo que proporcionaban mientras cuidaban su ganado, escenas de su vida cotidiana y de su religiosidad.

A lo largo de todo el itinerario se puede disfrutar del Arte Rupestre esquemático con una amplia variedad de motivos reducidos de color rojo, el tono del pigmento ferruginoso extraído de las rocas, de temática muy variada: parejas, cuadrúpedos, aves, peces, armas, zigzags, signos varios, etc. Pero de entre todos destaca el predominio de la figura humana y animal. Según los estudios realizados las pinturas rupestres datan entre el año 3.000 y 2.000 a.C (Calcolítico- Edad de Bronce) y fueron realizadas por pueblos nómadas. Con estos trazos esquemáticos realizados con sus dedos estos hombres primitivos nos legaron información de su día a día, llegando a tener en la actualidad catalogadas y clasificadas más de 530 figuras que sin duda forman un muestrario de un arte primitivo y primordial para entender cómo vivían nuestros antepasados.

Repartidos por todo el monte Valonsadero encontramos 34 abrigos que cuentan con atriles interpretativos que reflejan los contenidos de cada uno. Actualmente hay señalizado un itinerario de fácil acceso con 11 estaciones, con los correspondientes hitos direccionales, para poder seguir sin problemas el recorrido que puede iniciarse en el panel de señalización general (P) ubicado en el aparcamiento superior de Cañada Honda. Sus curiosos nombres hacen referencia al paraje en el que se encuentran, accidentes del terreno o a sus propias características. Estos son: Las Covatillas (1), el Covachón del Puntal (2), la Lastra (3), el Mirador (4), Peña Somera (5), Peñón de la Visera (6), Covacha del Morro (7), Peñón del Majuelo (8) y los Peñascales I, II y III (9,10 y 11).

Las Pinturas Rupestres de Valonsadero fueron dadas a conocer por Teógenes Ortego en 1951, pero en realidad fueron descubiertas por Bruno Tierno unos años antes y que han sido muy estudiadas por J.A Gómez Barrera. El valor de este amplio conjunto, tanto por el número de abrigos como por la variedad de motivos, condujo a su declaración como Bien de Interés Cultural en 1985 y también el Comité Director de Cultura del Consejo de Europa  ha concedido el distintivo de Itinerario Cultural Europeo bajo la denominación de Caminos de Arte Rupestre Prehistórico que agrupa al conjunto de lugares visitables con manifestaciones rupestres prehistóricas de España, Irlanda, Francia, Italia, Portugal, Suecia y Noruega; itinerario en el que están incluidas las pinturas de Valonsadero.

Longitud 1,5 Km aprox.
Tipo De naturaleza
Dificultad Baja
Terreno Caminos
Folleto Descargar folleto explicativo

RUTA POR LOS MANANTIALES Y LAS FUENTES NATURALES

En el Monte Valonsadero, existen fuentes y manantiales de carácter natural cuyo entorno ha sido restaurado. Se trata de manantiales estacionales que emanan de forma natural en cañadas y vegas en momentos determinados del año. Muchos de ellos sólo pueden apreciarse en invierno, y en la mayoría de los casos, en formaciones humedales o barrizales entre dos cuerdas o en medio de cañadas.

La ruta por los manantiales tiene un recorrido de 7 kilómetros, pero antes de iniciarla merece la pena conocer la maqueta (1) de 80 metros cuadrados del Monte Valonsadero (10 metros de largo por 8 metros de ancho), creada en el año 2000 y restaurada en el 2009. La maqueta reproduce a escala y con exactitud todos y cada uno de los recursos del monte y está ubicada en la cabaña, construcción tradicional, a tan sólo 3 minutos de la Casa del Guarda, zona recreativa del paraje natural el Aula Ambiental o el Centro de Interpretación. Muy próximo a esta zona se encuentra el puente más antiguo de toda la extensión natural, el Puente de Pedrajas del S.XVI.

Después de tener una visión general de la extensión y recursos se puede iniciar ya la propia ruta de las fuentes, recuperadas de forma progresiva desde el año 2011, y que disponen de una señalización específica para hacerlas más accesibles. Los puntos que se proponen visitar en esta ruta son la Fuente de la Zorra (2), que se compone de tres bloques de piedra arenisca de los que sobre el central se asienta otro con un bajo relieve de una zorra. El agua que mana del caño cae a un recinto formado por otros tres bloques de piedra y desagua a través de una rejilla; desde este espacio las vistas dejan al fondo el magnífico Pico Frentes.

A continuación la Fuente del Canto (3), muy próxima al puente del mismo nombre, una de las muchas construcciones antiguas que todavía siguen en pie en el monte, muy probablemente de los siglos XVI y XVII. Esta fuente presenta el aspecto de un pequeño pozo construido con piedras de sillería que se hallaron enterradas en su estado original. A pocos metros podemos encontrar la Fuente del Oro (4), que es la principal fuente de todo el paraje y cuyo nombre se asocia a la calidad de su agua. Podemos continuar la ruta hacia el siguiente punto la Fuente de la Cueva Gallina (5), que no mana del suelo sino que el agua discurre a través de la roca que la alberga para depositarla en una pequeña poza.

Si se quisiera continuar caminando a casi 4 Km más encontramos la Fuente de la Tejera (6) con tres bloques de piedra arenisca con otro superior central del que surge el caño quedando el agua recogida en un pequeño abrevadero y finalmente y algo más alejada la Fuente del Cubillo (7), la más costosa de recuperar al no conservar su piedra original; actualmente la fuente consta de una piedra arenisca con forma cúbica. El agua fluye por el sobradero superior hasta una pileta donde se puede apreciar el buen caudal de la fuente y se acompaña de otra piedra arenisca labrada artesanalmente con motivos vegetales, unas hojas de rebollo y sus bellotas, el árbol más característico del Monte Valonsadero.

Longitud 7 Km aprox. del primer tramo y 11,8 Km completo
Tipo De naturaleza
Dificultad Baja-media
Terreno Senderos y Caminos
Folleto Descargar folleto explicativo