Miradores de Soria: la ciudad desde lo alto

Miradores de Soria: la ciudad desde lo alto

Soria es una ciudad que se descubre también desde arriba. Los cerros del Castillo y del Mirón, ofrecen miradores desde los que contemplar la ciudad, su historia y el paisaje que la rodea. 

Subir al Cerro del Castillo es adentrarse en el pasado medieval de Soria. Aquí se levantó, a partir del siglo XIII, una fortaleza clave para la defensa de la ciudad. Y aunque el castillo quedó muy deteriorado en el siglo XIX tras la Guerra de la Independencia; hoy, entre restos de muralla recuperada gracias a recientes trabajos de puesta en valor, todavía se percibe la importancia estratégica de este lugar.

Desde arriba, la panorámica es amplia y serena. El Duero recorre entre zonas verdes y el horizonte castellano se abre casi infinito. Es un lugar que invita a detenerse, y desde donde se distingue la icónica Ermita de San Saturio, uno de los monumentos más visitados de Soria.

En el lado opuesto, el Cerro del Mirón es otro entorno cargado de historia, y al que se acude para pasear y disfrutar. La ermita de Nuestra Señora del Mirón -del siglo XVIII- preside este cerro, que conserva también importantes tramos de muralla medieval.

Además, al final del Paseo del Mirón, se encuentra el Mirador de los Cuatro Vientos, un balcón natural que regala amplias vistas de una parte de la ciudad, y ofrece una de las mejores panorámicas del Duero.

En este lugar, la figura de Antonio Machado se hace más presente que nunca. Por aquí, entre 1911 y 1912, el poeta llevaba a su mujer Leonor Izquierdo cuando ella ya se encontraba muy enferma; y en medio de ese dolor, encontró inspiración para su famoso poema “A un Olmo Seco”.

Cerro del Castillo y Cerro del Mirón: dos miradores, una sola Soria. Desde ambos, la ciudad se muestra completa, auténtica, hecha de historia, naturaleza y luz.